Descripción
Estuve allí. Atravesé las puertas de vaivén, tomé asiento en las butacas «como de cine» junto al enorme cristal de la cabina de control, me eché en el piso de parquet del estudio, me calcé los auriculares, vi y escuché a dos pasos al Darno cantar casi todo lo que cantó y vi y oí al Gale tocar casi todo lo que tocó…
Sucedió hace más de 40 años. Mucho (demasiado) tiempo. Me he alejado de la casa paterna. Se fueron abuelos, padres, tíos, primos. Se fueron el Darno y el Gale.






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