Descripción
b'”Unos perros comenzaron a ladrar muy fuerte. Demasiado fuerte, desesperados. Juana pensxf3 en un patrullero, en las luces brillando en los troncos de los xe1rboles y las paredes de los escasos chalets del barrio: no querxeda ir hasta la calle a mirar. Comprobar siempre mata algo. No querxeda verlo con sus propios ojos. Quizxe1s, porque ir hasta esa calle de balastro, comida en el final por la arena del mxe9dano, era como culpabilizarse de hacerlo aparecer. Era como llamarlo. Era autorizarlo. ‘Venxed’.”‘






Comentarios