Descripción
b’Nadie ha tomado la Bastilla ni ha prendido fuego al Reichstag, pero sxed ha habido un cambio drxe1stico: los mediocres han tomado el poder. La mediocridad nos anima de todas las maneras posibles a amodorrarnos antes que a pensar, a considerar inevitable lo que resulta inaceptable, y necesario lo repugnante.nEl polxedtico ambivalente afxedn a progresistas y conservadores; el profesor de universidad que se limita a rellenar formularios burocrxe1ticos; el reportero que mira hacia otro lado ante los escxe1ndalos fiscales y hace ruido en la prensa amarillista… Da igual si es en el xe1mbito polxedtico, acadxe9mico, jurxeddico, cultural o medixe1tico; se mire donde se mire, la mediocracia se ha instalado.’






Comentarios