Descripción
b’Esta obra mantiene un equilibrio perfecto entre lo bello y lo polxedtico. Es la mezcla perfecta entre los versos de Marosa di Giorgio y de Violeta Parra. La naturaleza que gobierna todo llevxe1ndonos al xe9xtasis, combinado con la indignacixf3n frente a la desigualdad es lo que distingue a Mandarinas en el atardecer. Y como dice la poeta: “Agua en el cuenco de mi mano/ apenas un txedmido canto”. Dejemos que sus versos corran como el agua, asxed nos refresca en una tarde primaveral o nos ayuda a levantar a ese que axfan no tiene su propia voz.’






Comentarios