Descripción
b’El 19 de noviembre de 1942, en el gueto de Dorhxf3bych, el pequexf1o pueblo austrohxfangaro, hoy ucraniano, del que apenas habxeda salido desde su nacimiento en 1892, muere asesinado por un SS Bruno Schulz, hoy considerado uno de los mayores escritores del siglo XX por la densidad poxe9tica de su prosa, la forma en que convierte el lenguaje en un acto de magia y, sobre todo, por la experiencia sin retorno de leerlo o de entrar en el universo lxfagubre de sus dibujos.nnLos que puedan considerar que estas afirmaciones son una exageracixf3n no tienen nada mxe1s que abrir este volumen, cuya primera edicixf3n en 2008 supuso una reivindicacixf3n de este artista total, y leer xabLas tiendas de color canelaxbb o xabSanatorio bajo la clepsidraxbb, donde, segxfan las palabras expresadas en el prxf3logo de Francesco M. Cataluccio, xabmetamorfosis, disfraces, viajes en el espacio y en el tiempo se superponen con el auxilio de una lengua poxe9tica rebosante de metxe1forasxbb.nnxabFigura mxedtica cada vez mxe1s recuperada y reivindicada, en esos cxe1nones cambiantes que evolucionan y se desplazan sin cesar con los gustos y tendencias de cada xe9poca y que ahora mismo lo sitxfaan, de pleno derecho, junto a otros grandes del siglo XX como Kafka, Nabokov, Pessoa, Musil o Robert Walser []; un mito que tiene mucho que ver con el carxe1cter metafxedsico, grotesco y enigmxe1tico, absolutamente singular, de su obra, tanto de la literaria como de la pictxf3rica carxe1cter que lo emparenta con artistas como Goya, Alfred Kubin o Egon Schielexbb.nMercedes Monmany, Letras Libres’






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