Descripción
«Los personajes de Lo bueno está por venir están a la deriva, en algún punto impreciso entre los restos de un pasado, intercalados con una promesa siempre sutil- de un futuro que se abre. Se narra desde ahí: desde ese fino punto de quiebre que puede hacerlos desmoronarse para siempre o ponerlos a andar otra vez. Gastón Solari Yrigoyen escribe como alguien que construye enormes castillos con piezas diminutas. Y eso asombra».






Comentarios