Descripción
b’xbfUna exposicixf3n sobre la cocina de Picasso? xbfPor quxe9 no? La iniciativa no es en absoluto incongruente, pues la cocina es un sutil factor revelador de las artes de Picasso: pintura, grabado, escultura, cerxe1mica, poesxeda o teatro. No hay que olvidar el papel de los restaurantes como lugar de encuentro de las vanguardias, desde la taberna Quatre Gats de Barcelona hasta el cabarxe9 Au Lapin Agile de la colina de Montmartre, a cuyas mesas se sentaban las bohemias de la xe9poca y la pandilla de amigos de Picasso. Los platos, los utensilios y los lugares relacionados con la cocina tienen un fuerte poder de evocacixf3n y asociacixf3n. Para un creador, el acto mismo de comer y digerir es una metxe1fora. A travxe9s de os que se quede comer e incluso de los incomestible, se da la feliz posibilidad de engullir el mundo. Picasso posee esta aficixf3n por el mundo y lo concreto hasta hincarle de verdad el diente y cogerle el gusto: ya no puedo mxe1s de este milagro que es el no saber nada en este mundo y no haber aprendido nada sino a querer las cosas y a comxe9rmelas vivas. Sus invenciones permanentes y la euforia de su imaginario son el testimonio de un apetito insaciable. Picasso entra en escena en el ruedo de la cocina e inicia allxed un gran ceremonial. Ya lo dijo Herxe1clito: Los dioses estxe1n en la cocina.’






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