Descripción
b’En 1863, en el momento mxe1s crxedtico de la guerra civil estadounidense, los miembros de la misixf3n diplomxe1tica del presidente Lincoln en Santiago de Chile se transformaron en los inesperados hxe9roes de una de las tragedias mxe1s sobrecogedoras del siglo XIX: la muerte de mxe1s de dos mil mujeres atrapadas en el incendio de la Iglesia de la Compaxf1xeda de Jesxfas. Esta catxe1strofe llegxf3 a la portada del New York Times y desatxf3 la preocupacixf3n de autoridades internacionales, pero como el fuero eclesixe1stico protegxeda a los sacerdotes de cualquier investigacixf3n civil, el caso se cerrxf3 como un simple accidente. Las vxedctimas jamxe1s obtuvieron justicia. El buzxf3n de las Impuras desnuda por primera vez quixe9nes eran las Hijas de Marxeda, una cofradxeda de mujeres de la alta sociedad que lograba convocar a miles de fieles, pero que terminxf3 sepultada bajo las cenizas del templo jesuita en el injusto silencio de la subyugacixf3n patriarcal. Murieron sus cuerpos, pero no sus voces, pues del horrendo fuego solo una cosa se salvxf3: el buzxf3n donde las asociadas confesaban a la Virgen sus mxe1s xedntimos deseos y pecados… asxed como tambixe9n los violentos abusos a los que eran sometidas en el supuesto nombre de Dios.’






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