Descripción
Armando necesita lloras, pero nadie le quiere dejar.
Le dicen que es de niñas, de flojera, de cobardes, de pequeños…
Menos mal que, al final, Armando descubre que hay ciertos nudos que solo se deshacen llorando.
Armando necesita lloras, pero nadie le quiere dejar.
Le dicen que es de niñas, de flojera, de cobardes, de pequeños…
Menos mal que, al final, Armando descubre que hay ciertos nudos que solo se deshacen llorando.
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