Descripción
b’Diez axf1os despuxe9s de la trxe1gica muerte de su marido, Dolores Ayala, propietaria de un viejo estudio fotogrxe1fico que se ha quedado sin clientes, recibe el encargo mxe1s insxf3lito de toda su carrera: retratar a un difunto el dxeda de su entierro. Aceptarlo la llevarxe1 a conocer a Clemente Artxe9s, un excxe9ntrico anciano obsesionado con recuperar por todos los medios la antigua tradicixf3n de fotografiar a los muertos. De su mano, Dolores se adentrarxe1 en esa prxe1ctica olvidada, experimentarxe1 el tiempo lento del daguerrotipo y aprenderxe1 que las imxe1genes son necesarias para recordar a quienes ya no estxe1n, pero tambixe9n descubrirxe1 que algunas de ellas guardan secretos oscuros que jamxe1s deberxedan ser revelados y, sobre todo, que hay muertos inquietos que no cesan de moverse y a veces se abalanzan sobre la memoria de los vivos.nnDe fondo, el mundo se desmorona. Unas inundaciones sorprenden al pequexf1o pueblo costero de Dolores y, poco despuxe9s, miles de peces aparecen muertos en la orilla de la playa. El temor ante un futuro incierto se instala en el ambiente y, mientras todo se desploma a su alrededor, Dolores, atravesada por el duelo, trata de encontrar en la fotografxeda el modo de levantarse y recuperar el aliento. nnDespuxe9s de la aplaudidaEl dolor de los demxe1s,Miguel xc1ngel Hernxe1ndez regresa a la ficcixf3n con una novela sutil y deslumbrante sobre las fronteras entre la vida y la muerte, sobre la memoria y la culpa, sobre el pasado que nos acompaxf1a y la bxfasqueda constante del aire que nos falta para respirar.nnnxabUna novela con el brillo y el encuadre de una fotografxeda perfecta. Nadie como Miguel xc1ngel Hernxe1ndez cruza asxed la trama con el arte, ponixe9ndonos a pensar en nuestra necesidad de fijar la mirada, la memoria y la vidaxbb (Aroa Moreno Durxe1n).nnxabAnoxia es una apasionante historia sobre la fotografxeda, sobre los lxedmites entre la vida y la muerte, sobre el misterio de capturar la muerte en una imagen, en un retrato, en un daguerrotipo. Miguel xc1ngel Hernxe1ndez usa el mundo de la fotografxeda para comprender y explorar las dimensiones de la vida y de la muerte. Una novela maravillosa, inquietante, perturbadora, mxe1gicaxbb (Manuel Vilas).nnxabMiguel xc1ngel Hernxe1ndez nos mantiene con vida a pesar de suspendernos sobre un mar de barro. Leyxe9ndolo aprendemos que la belleza estxe1 en los ojos de quien mira y que la carne, incluso muerta, puede no perder la dignidad. Nos arrastra con inteligencia hacia la contemplacixf3n estxe9tica de la materia inerte y nos hace amar no solo la existencia propia. Nos remueve, nos agita, nos despierta. Nos ayuda a sobrellevar el duelo por nuestras personas queridas, pero sobre todo por aquello que tuvimos que abandonar porque conservarlo suponxeda cargar con un lastre. Retrata con maestrxeda la reparacixf3n de una mujer que siempre ocupxf3 el espacio que el mandato social habxeda reservado para ella iluminando el nacimiento de un yo que alimenta concienzudamente a la recixe9n llegada: un sujeto artxedstico que sabe el poder que implica saberse duexf1a de una misma y de su miradaxbb (Paula Bonet).’






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