Descripción
b’nLa historia tiene un punto de partida desmesurado: un anciano escritor aficionado obliga a Blas, doctor en Letras de la Universidad de Tucumxe1n, a leer sus textos con la difusa promesa de que de esa forma conocerxe1 a su objeto de estudios, el consagrado y ya fallecido escritor Hxe9ctor Corvalxe1n Ramos. El truco parece inocente pero funciona, las potentes imxe1genes de unos zapatos blancos de nixf1o que se cubren de sangre, de una herida purulenta atravesada por un taco aguja, de un seductor vestido rojo, del escote de la txeda Lucrecia nos sumergen (a Blas y a nosotros) en el zeitgeist o espxedritu del tiempo que liga a ambos autores. Reflexiones sobre la memoria y el olvido, la verdad y la leyenda, la objetividad o subjetividad, el escritor y el Otro, la vejez y la juventud nos acercan a historias que buscan un lector porque, en definitiva, estamos hechos del mismo material con que se tejen los suexf1os. nnMercedes Rosendenn nnCon una pericia envidiable, Pablo Silva compone la compleja interioridad de Julio Piedracueva, que trata de responder el cuestionario de Blas en torno a la obra de Hxe9ctor Corvalxe1n Ramos, un escritor a contrapelo de su xe9poca. No encuentra mejor forma de hacerlo que envixe1ndole un xabmamotretoxbb en el que, partiendo de la lejana infancia en un dxeda de sol a la hora de la siesta, se lanza a construir un sorprendente mundo fractal, transcurrido cerca de ochenta axf1os atrxe1s, donde a fuerza de exprimir la memoria hasta los xfaltimos lxedmites posibles, compone las estampas de la disfrutable y subyugante historia de su vida, escrita bajo el consejo de Boris Vian: xabLa historia que voy a contar es real porque ha ocurrido dentro de mi cabezaxbb. nnMario Delgado Aparaxedn’






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